Yo fui de las que pensaba ¿para qué me voy a hacer una sesión de fotos embarazada? Mejor esperar a que haya nacido el bebé.
Hasta que me quedé embarazada…
Hoy quiero hablarte del eterno dilema de querer tener fotos de una etapa de nuestras vidas pero frenarnos por no vernos bien.
Es algo que nos pasa mucho. Cuando tenías 15 años no querías hacerte fotos porque tenías un grano en la nariz o la camiseta que llevabas no era la correcta para hacerte fotos.
Con 25 ves esa foto y el grano en la nariz poco te importa. Pero no quieres hacerte una foto con tu amiga tomando un café improvisado porque acabas de salir del trabajo y tienes ojeras porque no has dormido bien.
Y con 30 ves esa foto y te ves monísima.
Y así sucesivamente…
Ahora, tu cuerpo cambia. Tu cuerpo crea vida.
Quédate con esas ganas de hacerte fotos porque a ciencia cierta habrá un día que serán importantes para ti. Te arrepentirás de no haberlas hecho por esa absurda e impuesta “perfección” que todas buscamos. Pero ya somos perfectas como somos y aún más creando vida.
Yo me lancé y me alegro tanto de tenerlas. Para mí. Y para míos, especialmente mis peques. Para siempre.
Además de por los cambios del cuerpo y de no estar a gusto, puede que haya otra idea ahí… Te contaré lo que me pasaba antes de estar embarazada:
En realidad, hacerme fotos me parecía un poco una tontería, mejor tener fotos con mi bebé recién nacido, o en su primer cumpleaños que embarazada…
Pero luego me vino el pensamiento de que quizás no volvía a estar embarazada nunca y no podía dejar pasar la oportunidad de tener fotos de un momento tan especial de mi vida.
Finalmente pasé por dos embarazos y no dudé en hacernos una sesión con dos fotógrafas profesionales. Y ahí están esas fotos preciosas, colgadas en la pared del salón.
Si estás embarazada y estás con dudas sobre si hacerte una sesión de fotos o no, espero que este post te haya ayudado a decidirte. Escríbeme y hablamos 🙂